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La Coctelera

El Vagabundo

9 jul 09

Tenía un vagabundo en nuestro barrio chino y él se sentaba en los peldaños con una sonrisa sin felicidad y un estómago vacío. Los ciudadanos pasaron por él sin parar. Su mano se levantó enfrente de ellos para un segundo... dos segundos... tres segundos... y se cayó a sus rodillas, vacío también. Él me gritó, con un voz muy severo y bajo, "!Chica! Ven aquí. Dame un poquito dinero. Dios te bendiga." Mi mamá pensó en algo mejor para él y le dio nuestra comida china.

2 comentarios

2 comentarios

  1. 9 jul 2009 | 07:32 AM # Lana Boone dice:

    Una comunidad prosperará, no por riqueza, sino por la generosidad de sus habitantes. Dios bendiga a tu madre!

  2. 9 jul 2009 | 08:04 AM # durazno dice:

    Me gusta muchísimo! Y estoy de acuerdo con Lana, tu mama es una mujer muy generosa y considerada. También, este microcuento tiene un tema/moral importante!

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